Si buscás “diseño de producto digital en Paraguay” vas a encontrar muy poco. No hay una asociación de diseñadores UX. No hay una conferencia anual de diseño de producto. No hay un ecosistema comparable al de Buenos Aires, São Paulo o Ciudad de México. Y sin embargo, acá estoy, escribiendo desde Asunción sobre exactamente ese tema.
La escena de diseño de producto en Paraguay es pequeña. Pero existe, está creciendo, y tiene particularidades que la hacen interesante.
El estado actual
Seamos honestos: Paraguay está atrás en adopción de diseño de producto. La mayoría de las empresas paraguayas todavía no tienen un product designer en su equipo. Muchas ni siquiera saben que el rol existe. El diseño, cuando se considera, se entiende como “hacer que se vea bonito” — no como una disciplina estratégica.
Esto no es una crítica. Es un reflejo de la madurez del mercado tech local. Paraguay tiene un ecosistema de startups incipiente, un sector bancario que recién está digitalizándose, y una industria de software que históricamente se enfocó más en desarrollo que en experiencia de usuario.
Pero las cosas están cambiando. Las fintech paraguayas están creciendo. El e-commerce explotó. Los bancos están invirtiendo en canales digitales. Y con eso viene la necesidad de diseñadores que piensen en el usuario.
Lo que existe hoy
Diseñadores trabajando remoto. Hay un grupo creciente de diseñadores paraguayos que, como yo, trabajan para empresas internacionales desde Asunción, Ciudad del Este, Encarnación. No somos muchos, pero existimos, y nuestro número crece cada año.
Estudios y agencias locales. Hay algunas agencias digitales en Asunción que hacen trabajo de diseño, aunque pocas se especializan en diseño de producto. Desde 55.design intentamos llenar parte de ese espacio, con foco en el sector financiero.
Universidades empezando a adaptarse. Algunas universidades paraguayas están incorporando materias relacionadas con UX y diseño de interacción en sus programas. Es incipiente, pero es un avance respecto a hace cinco años cuando no había absolutamente nada.
Comunidades informales. Grupos de WhatsApp, canales de Discord, encuentros esporádicos. No hay una comunidad formal y organizada, pero hay gente con ganas de conectar.
Lo que falta
Mentores locales. Cuando empecé en diseño de producto, no tenía a nadie en Asunción a quien preguntarle cosas. Mis referentes estaban en internet, en inglés, hablando de realidades muy distintas a la mía. Esa falta de mentores locales hace que el camino sea más solitario de lo necesario.
Eventos presenciales. Un meetup mensual de diseño de producto en Asunción cambiaría las cosas. No una conferencia enorme — un encuentro de quince personas en un café hablando de sus proyectos. Eso ya sería transformador.
Demanda local informada. Las empresas paraguayas necesitan entender qué puede hacer un diseñador de producto por su negocio. Mientras el rol se siga confundiendo con “el que hace el logo”, vamos a tener un problema de demanda.
Casos de estudio locales. Necesitamos historias de éxito paraguayas. Empresas paraguayas que invirtieron en diseño y vieron resultados medibles. Esos casos convencen más que cualquier argumento teórico.
La oportunidad
Ser diseñador de producto en Paraguay hoy es como ser uno de los primeros en una disciplina que inevitablemente va a crecer. El mercado paraguayo va a necesitar más diseñadores. Las empresas van a entender el valor del diseño de producto. Y los que empezamos ahora vamos a tener la ventaja de haber estado desde el principio.
Además, la posición geográfica y horaria de Paraguay es ideal para trabajo remoto con Estados Unidos — la superposición de horarios es casi perfecta. Eso nos pone en una posición competitiva frente a diseñadores en otras zonas horarias.
Lo que podemos hacer
No esperar a que alguien más construya la comunidad. Cada diseñador paraguayo que comparte su trabajo, que escribe sobre su experiencia, que organiza un encuentro informal, está construyendo algo. Este blog es mi contribución. ¿Cuál es la tuya?
Si estás en Paraguay y te dedicás al diseño de producto — o querés hacerlo — me interesa saber de vos. No porque tenga respuestas para todo, sino porque somos pocos y deberíamos estar conectados.